
AWE, Cultivar el asombro para hackear tu vida
El asombro (awe) es una emoción compleja que involucra procesos neurológicos y fisiológicos significativos, con profundos efectos en el bienestar emocional, mental y físico. Según los investigadores, cultivar el asombro puede mejorar la creatividad, reducir el estrés y fomentar conexiones sociales más profundas, mientras que su ausencia puede llevar a una disminución en la calidad de vida y la salud general.
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El asombro es una puerta mágica al cambio, es una emoción en la que experimentamos admiración, respeto y humildad ante algo extraordinario, usa una intrincada red de procesos cerebrales que involucra, a diferencia de las emociones básicas como el miedo o la alegría, la activación múltiples áreas cerebrales de manera simultánea y coordinada. Estudios de neuroimagen nos revelan que durante experiencias de asombro, se produce una activación significativa en áreas como la corteza prefrontal, el sistema límbico y la corteza visual, lo que sugiere una integración compleja de procesos cognitivos, emocionales y perceptuales.
La belleza del asombro de la cual no dejo de asombrarme, también se manifiesta en su capacidad para alterar la percepción del tiempo y el espacio, es un atardecer mágico, es descubrir o aprender algo nuevo, es ver algo por primera vez. Es tener una mariposa posada en tu mano y poder apreciar su perfección, es el momento en que cumples ese sueño que parecía imposible, es la sonrisa de un bebé, es la magnificencia de la naturaleza. Es un fenómeno cerebral que se ve asociado con la sensación de "pequeñez y conexión con algo más grande que un@ mismo", que a menudo acompaña a esta emoción; es una modulación neuronal única distingue al asombro de otras emociones más simples y lo cataloga como una "experiencia emocional compleja" desde la perspectiva neurocientífica.
Para Dacher Keltner, profesor de psicología en la Universidad de California, Berkeley, esta emoción es fundamental para nuestra existencia, ya que nos conecta con el mundo y con los demás. El asombro nos invita a mirar más allá de nosotr@s mism@s, generando una sensación de trascendencia y un sentido de pertenencia en el universo.
Muchos estudios argumentan que el asombro es esencial para el bienestar humano, ya que esta emoción no solo enriquece nuestras vidas al proporcionarnos momentos de belleza y sorpresa, sino que también tiene un impacto positivo en nuestra salud mental y emocional. Experimentarlo de manera regular está asociado con una mayor satisfacción vital, un sentido de conexión con los demás y una disminución de los sentimientos de ansiedad y depresión, fomentar esta emoción provoca cambios significativos en el cerebro.
Varios investigadores han demostrado que experimentar esta emoción activa áreas del cerebro relacionadas con la recompensa y el placer, como el núcleo accumbens y la corteza prefrontal medial, el área del cerebro relacionada con la autoconciencia y el pensamiento autorreferencial, esto permite que nos sintamos menos centrados en nosotros mismos y más conectados con el entorno, al disminuir nuestra egocentricidad, el asombro nos ayuda a abrir nuestra mente a nuevas posibilidades y a desarrollar una mayor curiosidad por el mundo, lo que puede enriquecer nuestras experiencias y fomentar un aprendizaje más profundo; también se ha demostrado que puede inducir cambios en la conectividad cerebral utilizando técnicas de resonancia magnética funcional (fMRI), las cuales han revelado un aumento en la conectividad entre el sistema límbico, que regula nuestras emociones, y la corteza prefrontal, que está involucrada en la toma de decisiones y el pensamiento crítico, esta mayor conectividad puede mejorar nuestra capacidad para gestionar las emociones y tomar decisiones más equilibradas, lo que es crucial para mantener nuestro bienestar emocional y la resiliencia ante el estrés. Por último el asombro también está asociado con un aumento en la plasticidad neuronal, lo que se refiere a la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar en respuesta a nuevas experiencias, esta plasticidad es esencial para el aprendizaje y el desarrollo personal, ya que permite que nuestras experiencias de asombro contribuyan a la formación de nuevas conexiones neuronales y, por lo tanto, a una mayor apertura a una creatividad, estos cambios en la actividad cerebral no solo fomentan una mayor apertura a nuevas experiencias, sino que también pueden mejorar nuestra capacidad para resolver problemas.
Hay varios tipos de asombro, incluyendo el asombro natural, que se experimenta ante la belleza de la naturaleza, y el asombro social, que surge en situaciones relacionadas con la bondad y la generosidad humanas. Ambos tipos de asombro pueden estimular un sentido de conexión más profundo con el entorno y con los demás, enriqueciendo nuestra experiencia vital. El asombro tiene un impacto profundo en nuestro comportamiento, cuando lo experimentamos, tendemos a ser más altruistas y generosos, fomenta nuestra la empatía y la compasión, lo que a su vez fortalece las relaciones sociales. Las personas que cultivan el asombro están más dispuestas a colaborar y a formar vínculos significativos con los demás, lo que contribuye a una comunidad más unida y solidaria.
Les cuento qué su ausencia también nos afecta, aquí les dejo algunas consecuencias de la falta de asombro:
Disminución de la creatividad: La falta de asombro puede limitar la capacidad de pensar de manera innovadora y encontrar soluciones originales a problemas.
Mayor propensión a la depresión y la ansiedad: Vivir sin momentos de asombro puede contribuir a una visión pesimista de la vida y exacerbar síntomas de estrés emocional.
Deterioro en las relaciones interpersonales: La ausencia de asombro puede llevar a relaciones superficiales y sentimientos de aislamiento, ya que se pierde la conexión emocional con los demás.
Impacto negativo en la salud física: La falta de asombro puede aumentar el estrés crónico, afectando negativamente el sistema inmunológico y la salud general.
Percepción reducida de la belleza y la maravilla: Sin asombro, es fácil caer en la monotonía y perder la capacidad de apreciar las pequeñas alegrías de la vida.
Falta de motivación para explorar y aprender: Sin experiencias asombrosas, las personas pueden volverse pasivas y desinteresadas en el aprendizaje y el desarrollo personal.
Percepción distorsionada de la realidad: La ausencia de asombro puede llevar a una mentalidad cerrada, limitando la capacidad de aceptar nuevas ideas y puntos de vista.
Estas consecuencias nos muestran la importancia de la practica del asombro (AWE), no solo porque mejora nuestro bienestar emocional y creativo, sino también nuestras relaciones interpersonales, salud física, nos da nuevas y asombrosas ganas de vivir disfrutando del presente. Siendo un estado emocional que no solo enriquece nuestra experiencia subjetiva, sino que también tiene un impacto profundo en nuestra neurobiología; comprender el asombro en la modificación de nuestras estructuras cerebrales, nos deja apreciar mejor su papel esencial en la vida humana y su importancia para fomentar el crecimiento personal, junto con una conexión de goce y alegría con el mundo que nos rodea.
Te invito a asombrarte de tu hermosa vida, seguramente tienes incontables motivos para hacerlo a diario.
Con cariño, para contribuirte.
Berenice Valguarnera